En el IES Peñamayor damos un paso que sentimos necesario: ponemos en marcha Pacificadores del Peñamayor, un espacio claro y seguro para hablar, entenderse y reparar cuando surgen conflictos cotidianos entre compañeros/as. No es solo una propuesta pedagógica; es una apuesta por cuidar la convivencia de nuestros hijos e hijas.
Cada curso vemos cómo el alumnado crece, explora amistades, se adapta y se descubre en un entorno cercano y familiar que forma parte de su identidad. A esto se suma algo muy nuestro: vivimos en un concejo con vida de pueblo, donde “todos nos conocemos”, los lazos comunitarios siguen fuertes y las familias mantienen vínculos de proximidad. Esa cercanía es un valor (facilita la comunicación, el acompañamiento y la coordinación), pero también tiene su otra cara: los conflictos no siempre se quedan en el aula y pueden trasladarse al deporte, al grupo de amigos o a conversaciones que continúan fuera del centro. En lugares pequeños, las relaciones se intensifican, los malentendidos circulan rápido y a veces cuesta más romper dinámicas que llevan tiempo instaladas.
Justo por eso, una mediación entre iguales tiene aquí un valor especial: nos permite aprovechar lo mejor de nuestro contexto (cercanía y conocimiento mutuo) y, al mismo tiempo, ofrecer herramientas sencillas y útiles para gestionar los desacuerdos con respeto, equilibrio y conciencia. En un sitio donde nos cruzamos a diario, aprender a escucharse, pedir perdón, reparar y cumplir acuerdos es tan educativo como cualquier materia.
Y en la
píldora de hoy vamos a ver, de forma muy concreta, en qué consiste el servicio,
cuándo se usa y cómo puede ayudar a nuestros hijos e hijas. Accede aquí
.png)